Valeria Bertucelli afronta sus temores con valentía en "La reina del miedo"

Málaga, 14 abr (EFE).

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- La actriz argentina Valeria Bertucelli ha defendido hoy en Málaga su ópera prima como directora, "La reina del miedo", un drama con golpes cómicos que contiene muchos de sus propios temores: "Valiente es quien se enfrenta a sus miedos", ha dicho la realizadora, satisfecha y orgullosa del resultado. Bertucelli se llevó, con este filme, el premio a mejor actriz en el Festival de Sundance; "estuvo buenísimo, les gustó mi primera película", dice, para bromear de inmediato con los agradecimientos a la directora, que también es la guionista, por haberle dado el papel; es decir, ella misma.

"Era un premio que englobaba varios", resume con humor. Primera latina en el 21 Festival de cine en español de Málaga, donde compite en la Sección Oficial, "La reina del miedo" cuenta la historia de una actriz en un momento crucial de su vida: su matrimonio se ha roto, su mejor amigo se muere en una ciudad lejos de Buenos Aires y estrena una obra de teatro tan personal que cambia, como ella, a cada momento.

"Hay en ella un montón de mí, pero no es autorreferencial, no soy esa actriz, yo no sería capaz de llegar al abismo de estar a dos días del estreno sin saber qué voy a hacer. Lo más mío que tiene es mi observación del miedo, en mí y en los demás", explica la actriz, directora, productora, guionista y protagonista de la cinta.

"Me gustaba la idea del miedo como motor y también por cómo te puede paralizar o hacerte sacar una fuerza que no sabes que tienes. Y después de traspasar eso, sale algo tuyo de lo que no tenías ni idea.

Me gustaba pensar en el miedo como algo transformador". Por eso, añade, porque era y es miedosa, desde que era pequeña se le quedó grabada una frase de su padre que le animaba a superar esos temores: "Valiente no es el que no tiene miedo, sino el que tiene miedo y se anima y afronta".

"Esa idea me ayudó mucho en la vida, me parecía que valía la pena crear a una mujer que muestre eso, pero no de manera heroica, sino más miserablemente. Me gustaba poder mostrar las miserias de dentro.

Y para eso había que hablar de la verdad y de la importancia de estar en el lugar correcto, porque pararte en el incorrecto te puede dañar". Filosofía salpicada de conversaciones hilarantes y diálogos inspirados en Martin Rejtman, dice Bertucelli, que en "La reina del miedo" arropan a la protagonista, inabarcable en sus múltiples tareas, incapaz de dejar el tabaco, magnífica en el escenario y miedosa hasta el extremo de no soportar un apagón.

"Siempre quise hacer esto, era mi obsesión. Escribía distintas escenas, diálogos, que iba metiendo en una especie de carpetita y todos iban unidos por el miedo hasta que vi que estaba desesperada por escribir.

Estuve dos años sin trabajar, escribiendo. Sentía la necesidad de trasmitir lo que pienso, lo que siento, lo que me preocupa".

Tras más de veinte años como actriz, Bertucelli, que no estudió dirección, confiesa que nunca fue muy "cinéfila", pero resalta un valor más importante: "Soy sincera", dice entre risas, para resaltar las influencias en su carrera de cineastas como Rejtman, Lucrecia Martell o Mar Coll, con quien rodó "Tots volem el millor per a ella". Tampoco es capaz de definir el género de su película, porque "es rara, es un dramón, pero también muy cómica.

Creo que es un modo de contar muy real y muy abstracto a la vez", opina. Un clásico de Argentina, Vicentico, le pone banda sonora a un filme casi sin colores, que pasa al negro de la noche, donde no se ve prácticamente nada, al blanco luminoso de la casa y a la luz del invierno argentino, todo por intuición de la directora: "No tengo mucha explicación para eso, lo sentía así".

"La reina del miedo" es, asimismo, una película "refemenina y refeminista", dice Bertucelli, feliz de que su estreno coincida con el movimiento mundial en favor de la visibilidad de la mujer en el cine. "Casualidad, pero imagina cómo lo festejo", resume.

Bertucelli ha asegurado que la experiencia le ha gustado mucho y ya se prepara para repetir. .